by Erin Johnston July 28, 2020

In response to the COVID-19 health emergency, the Lundin Foundation has shifted its programming in 2020 to support corporate partners and communities of influence to remain safe, resilient and adapt to a new way of doing business.

In Ecuador, our local suppliers and economic diversification programs have faced difficult challenges not only because of the impacts on people’s health but also due to lockdowns, mobility restrictions and markets shut down.

To mitigate the socioeconomic and health impacts caused by COVID-19 in the communities where we operate, the Lundin Foundation launched a COVID-19 response campaign, which includes educational videos on prevention and safety protocols as well as technology and innovative tools to help reactivate businesses and the economy.

As an immediate response, the Lundin Foundation donated food and other basic items to vulnerable populations, including the Shuar community.

To ensure safety in the workplace, producers and local suppliers involved with TAKATAII and APEOSAE programs received personal protective equipment (PPE) donations and installation of sanitization equipment.

En respuesta a la emergencia sanitaria COVID-19, Fundación Lundin ha modificado su programación en 2020 para apoyar tanto a sus socios corporativos como a las comunidades de influencia en su adaptación a una nueva forma de hacer negocios asegurando la salud y seguridad de todos.

En Ecuador, nuestros proveedores locales y programas de diversificación económica han enfrentado desafíos difíciles no solo por los impactos en la salud de la población, sino también debido al confinamiento y cuarentena, restricciones de movilidad y cierre de mercados.

Para mitigar los impactos socioeconómicos y de salud causados ​​por COVID-19 en las comunidades donde operamos, Fundación Lundin ha lanzado una campaña de respuesta COVID-19, que incluye videos educativos sobre protocolos de prevención y bioseguridad, así como herramientas tecnológicas innovadoras enfocadas en la reactivación de las empresas y de la economía.

Como respuesta inmediata, Fundación Lundin donó alimentos y otros artículos de primera necesidad a poblaciones vulnerables, incluida la comunidad Shuar.

Para garantizar la seguridad en el lugar de trabajo, los productores y proveedores locales involucrados con los programas TAKATAII y APEOSAE recibieron donaciones de equipos de protección personal (PPE) e instalación de sistemas de desinfección.

¡Nos interesa conocer otras iniciativas innovadoras! Cómo se están abordando los efectos de la pandemia COVID-19 en las operaciones mientras se garantiza la salud y la seguridad de las comunidades involucradas. Déjanos tus comentarios.